“M is for moon…” by Tom Stoppard


 

‘M’ de Mar y mucho más

 [M is for Moon amongst other things]

de Tom Stoppard  

 Traducción de Edith Verónica Luna

 (Fragmento)

Silencio—un hombre resopla y agita su diario—una mujer hojea un libro y suspira.

NB Un matrimonio, ALFRED y CONSTANCE—clase media, sin hijos, de 45 y 42 años de edad.

 

CONSTANCE: (Suspira—Piensa:) Macbeth…

(Cambia de página.)

Macedonia…

(Cambia de página.)

Magna Carta Libertatum…

(Cambia de página.)

Malaria…

(Cambia de página.)

Metralleta…

(Cambia de página.)

Moluscos… moluscos…

ALFRED: (Resopla—Piensa:) ‘…la chica, que vestía una falda roja y un suéter negro, solicitó a la corte que su nombre no… sigue en la columna cinco, sigue en la columna cinco…’

(Agita el diario.)

CONSTANCE: (Piensa:)… animal invertebrado… descubrió que las variedades marinas…

(Cierra el libro bruscamente.)

Ya pensé mucho por hoy—Ojalá la letra no fuera tan pequeña… ¿Has visto mis pastillas en algún lado?

ALFRED: Mmmm… (Piensa:) ‘… “en mis treinta años en la judicatura no hubo nada parecido”, agregó. “Mientras existan patanes como tú vagando por las calles, ninguna chica  estará a salvo de…”

(Impaciente) Ah…

(Cambia la página.)

CONSTANCE: (Piensa:) Cinco de febrero, cinco de marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto… seis.

ALFRED: (Piensa:) ‘Una excepcional belleza ¡de una velocidad impactante!’

CONSTANCE: (Piensa:) El viernes antepasado debió ser veintisiete, eso es, porque fue la razón por la que la señora Gilbert no se comió la carne, además la enciclopedia siempre llega el veintisiete y fue cuando llegó el volumen de la M a la N, cuando llamé a Alfred a la oficina para preguntarle qué daríamos de cenar a los Gilbert, así que debió ser viernes veintisiete. Así que el domingo pasado fue veintinueve, hoy es veintinueve más siete que dan treinta y seis, así que debe ser seis, a menos de que julio tenga treinta y uno, en cuyo caso hoy sería siete, no, cinco. Treinta días tiene Abril, Junio, ¿no? Espera, el viernes antepasado fue veintisiete…

ALFRED: (Piensa:) Es una excepcional belleza con la clásica línea impetuosa…

CONSTANCE: Alfred, ¿hoy es cinco o seis?

ALFRED: ¿Mmm? (Piensa:) ‘…de cero a 120 km/h en nueve segundos…’

CONSTANCE: ¿Cinco?

ALFRED: ¿Cinco qué?

CONSTANCE: ¿Qué día es hoy?

ALFRED: Domingo… (Piensa:) ‘…freno de mano firme y me gustaría un cenicero extra para el acompañante pero, de otro modo…’ (Hacia arriba) Ay, por Dios—sabes que odio que la gente se asome sobre mi hombro.

(Cambia de página.)

CONSTANCE: Cinco de agosto de 1962. (Hacia arriba) Alfred, en media hora tendré exactamente cuarenta y dos años y medio. Eso es un pensamiento ¿no?

ALFRED: Mmmm… (Piensa:) ‘La pequeñita y canosa señora Winifred Garters lloró anoche como…’

CONSTANCE: ¿A qué hora naciste Alfred?

ALFRED: ¿Qué?

CONSTANCE: Yo nací justo cuando el reloj marcó las diez y media de la noche. ¿A qué hora naciste tú?

ALFRED: No recuerdo.

CONSTANCE: ¿Nadie te lo dijo?

ALFRED: Eso es lo que no recuerdo.

(El reloj del pasillo da las campanadas de las diez.)

Ah, ¿qué es eso?—¿las diez? No hemos visto las noticias hoy. Creo que ahora mismo hay un noticiero, ¿cierto? Prende la tele—espera, ¿dónde esta el Radio Times?—Ah— ¿Es la guía de esta semana?

CONSTANCE: Cuarenta y dos y medio y lo único que tengo es un dolor de cabeza.

ALFRED: ¿Esta es la nueva? ‘Del cinco al doce de agosto’—¿Qué día es hoy?

CONSTANCE: Domingo

ALFRED: No, no, no ¿qué día…?—ay no importa—sí, es ésta—Noticias a las diez y cinco.

(Enciende la televisión.)

‘Con la muerte en los talones’—Ay, esa debió ser buena.

CONSTANCE: Es horrible, sabes. Cuando empiezas a preocuparte por los medios. Es decir, no es lógico pensar en eso ¿no? Siempre que son las diez y media es un día más y lo único que he hecho es levantarme y quedarme así. ¿A dónde se va el tiempo?

(Poner el final de ‘Con la muerte en los talones’, mantenerlo y luego bajar el volumen.)

(Piensa:) Antes me llamaban Millie, mi segundo nombre fue mi favorito hasta que cumplí los—¿Cuántos? ¿17? Antes me decían “Feliz cumpleaños, Millie…”, luego cambié a Constance, sonaba más maduro. Desde los diecisiete hasta los cuarenta y dos. Veinticinco. Un cuarto de siglo, constante Constance… (Hacia arriba) Si tuviera la oportunidad, quizá elegiría lo mismo que hago ahora. Eso no me importa. Pero quiero poder escoger. No pido la luna Alfred, lo único que  quiero es tener la posibilidad de elegir para tener la certeza de que lo hago porque lo decidí, en lugar de porque no había otra opción.

ALFRED: Sssshh—espera, Constance, déjame escuchar las noticias… (Reproducir cinta con el inicio del noticiero (si lo hay) de las 10:05 p.m. del 5 de agosto de             1962.)

NOTICIERO: En las noticias… La actriz Marilyn Monroe fue hallada muerta en su apartamento de Los Ángeles el día de hoy…

(Baja hasta hacer silencio.)

ALFRED: (Entran sonidos de ‘ay’ a manera de lamentos fúnebresPiensa:) Ay… ay… ay… ay… ay… pobre Marilyn, pobrecita… ¿Qué le hicieron? Dios, pobrecita… debió ser muy desdichada. Ay, Marilyn…

CONSTANCE: Parecía tan llena de vida, ¿no?

ALFRED: (Piensa:) Abandonada… sin amor… como una niña…

CONSTANCE: Pobrecita, es horrible…

ALFRED: (Piensa:) Marilyn… no debiste confiar en ellos, están corroídos…

CONSTANCE: ¿Crees que era en serio? Ay, era encantadora, quiero decir, era una persona  encantadora, lo transmitía. Ya se veía venir.

ALFRED: Ay cállate.

CONSTANCE: ¡Alfred!

ALFRED: Ay, perdón: estoy cansado… y triste.

CONSTANCE: No pasa nada, Alfred.

ALFRED: Por supuesto que era en serio. Por Dios, sólo tienes que usar tu imaginación. Vivía en mundo muy frío y vacío, sin calidez ni comprensión—nadie la comprendía, no tenía amigos.

CONSTANCE: ¿Tú crees?

ALFRED: Por supuesto. Eran unos parásitos. La gente no la apreciaba, tan sólo la utilizaba. Una mujer como ella. Es un crimen…

CONSTANCE: Es el destino.

ALFRED: ¡El destino! ¡No seas absurda!

CONSTANCE: Alfred, por favor no grites.

ALFRED: (Suspira cansado) Ay, malditos, maldita sea… Ay, vamos a dormir. Estoy cansado.

CONSTANCE: Sí. Estoy agotada—espero poder dormir.

ALFRED: Yo nunca puedo quedarme despierto y tú nunca puedes dormir ¿Qué te pasa?

CONSTANCE: No lo sé—no puedo dormir con este dolor de cabeza.

ALFRED: ¿Sabes qué? Lees demasiado, siempre te quejas de tensión ocular y dolor de cabeza; bueno, no es ninguna novedad.

CONSTANCE: La letra es muy pequeña, de verdad.

(Cambia, cambia y cambia de páginas.)

ALFRED: El Tesoro Universal de los Pueblos, los Lugares y las Cosas: Ilustrado. De la M a la N… Un montón de conocimientos inútiles.

CONSTANCE: Ya llegué hasta Moluscos, pero me estoy saltando páginas como loca.

ALFRED: De todas formas, olvidas todo.

CONSTANCE: No es verdad. No todo.

ALFRED: Bueno, olvidaste lo de los Católicos ¿cierto? Debía haber algo al respecto en la letra C.

CONSTANCE: (Triste, a la ofensiva y a la defensiva, un poco desesperada) Ay, Alfred, por favor, otra vez no…

ALFRED: ¡Católicos! Los-católicos-no-comen-carne-los-viernes. ¡O en carne! Lo-que no-comen-los-católicos-los-viernes. ¡O en viernes! El-día-en-el-que-los-católicos-no-comen-carne. ¡Ay, Dios mío! Podías haberlo encontrado en la G de ¡señora Gilbert! Esposa del jefe de Alfred, el señor Gilbert, y católica devota ¡que no come carne los viernes! (Pausa) D de Débâcle, aquello que ocurre cuando la esposa del contador del señor Gilbert le ofrece carne a la esposa de éste ¡en viernes!

 

Tom Stoppard es un reconocido dramaturgo inglés que, además de su labor como autor de obras teatrales donde también indaga el tema del lenguaje, ha traducido a otros escritores como Slawomir Mrozek, Johann Nestroy, Arthur Schnitzler, y Vaclav Havel.

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