Traducir al traductor

Álvaro Buela

JACQUES AUMONT (Avignon, 1942) es autor o coordinador de libros ineludibles en el campo teórico e historiográfico, entre los que figuran Análisis del film, El ojo interminable y El rostro en el cine. Aquí, en colaboración con Michel Marie, emprende un proyecto que comparte metodología y temario con el anterior Diccionario de cine, del argentino Eduardo Russo (Paidós, 1998). Unos y otro se abstienen del criterio onomástico (con directores o films), y se abocan a la terminología utilizada para el pensamiento y análisis del cine.

“Este libro es un diccionario y no una enciclopedia”, escriben en el Prólogo. “Relevamos cerca de cuatrocientas palabras o nombres propios, y adjudicamos los sentidos que le fueron dados por distintos autores y según distintos enfoques disciplinarios”. Así delimitan el campo a los enfoques teóricos y críticos, ciñendo el estudio a categorías y disciplinas como la estética, la filmología, la narratología, el psicoanálisis o la semiología. Respecto a los cineastas, sólo aparecen aquéllos que han sistematizado sus ideas en texto (Eisenstein, Rohmer, Pasolini, Bresson y Rossellini, entre otros).

Cada término cuenta con una breve definición, completada por una correlación conceptual y bibliográfica. El ordenamiento de temas, la sintética erudición de cada entrada y las respectivas conexiones librescas dotan a este Diccionario de amplitud e indudable valor como material de referencia. Sin embargo, los problemas de traducción especulan contra la obra, a pesar de contar con dos traductores y dos correctores consignados.

Hubiera sido útil entender por qué vocablos como “Cinétique”, “Gore” o “Underground” se mantienen en su idioma original, mientras que “Flashback” se convierte en “Vuelta atrás” y “Caméra-stylo” en “Cámara-Estilográfica”. Una frase vincula a Antonioni y Hanoun con “el nuevo cine de los años noventa” (p. 34) y otra genera confusiones múltiples: “(…) se hablará de remake para la segunda versión en 1957 de Elle et Lui (MacCarey) aunque, como la primera, esté adaptada de una novela” (p. 190). Traducción de los traductores: Algo para recordar/An Affair to Remember (1957) era la segunda versión de Cita de amor/Love Affair (1939), ambas dirigidas por Leo McCarey (no “MacCarey”). Pero ninguna fue “adaptada de una novela” sino de un guión original, error imputable a los autores Aumont/Marie.

El mayor problema asoma en la cita anterior y consiste en la errática alusión a los títulos de los films. Los traductores argentinos son capaces de referirse a una misma película por su título original (The Bridges of Madison County, p. 140) y por el título de estreno en Argentina (Los puentes de Madison, p. 68); pueden traducir Los pájaros (p. 32) pero, en la misma oración, dejar a Intriga internacional con el título en Francia (La Mort aux trousses) y, en la entrada siguiente, utilizar el original North by Northwest; pueden aludir a algo llamado Vers sa destinée cuando en realidad hablan de El joven Lincoln (Ford, 1939). Las adivinanzas se reproducen una veintena de veces.

Son más ordenados con la bibliografía e informan sobre las ediciones en castellano con notas al pie y en la Bibliografía final. Hay omisiones, sin embargo, en las traducciones de libros de Eisenstein, Daney, Vertov, Morin y Žižek. El último cuadro de películas citadas era una buena idea para hacerla con rigor. Al mantener los errores y confusiones del texto principal, lamentablemente no sirve de mucho.

DICCIONARIO TEÓRICO Y CRÍTICO DE CINE, de Jacques Aumont y Michel Marie. Editorial La Marca, 2006. Bs. As., 256 págs. Distribuye Aletea.

Nota extraída de El País Suplemento cultural

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